September 17, 2022
Von Emrawi
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El primer día de diciembre de 2021, publiqué unos gráficos en mi Patreon como presentación de una serie titulada «El desmoronamiento antes de la caída». La primera parte estaba enfocada en la destrucción. En estos gráficos utilicé ilustraciones para desafiar la dicotomía de la destrucción y la creación. Como trabajadore de muerte y «oscure», me he relacionado íntimamente con la destrucción. Desde mi infancia temprana he entendido la destrucción y el deterioro como fenómenos naturales que se hayan estrechamente vinculados con la creación y la renovación. Entendí, por medio de mi propio interés y obsesión por el moho y los hongos, que tanto la destrucción como el deterioro son necesarios para el avance y el crecimiento; que la destrucción no es un fenómeno estancado y singular. Echemos un nuevo vistazo a estos gráficos antes de continuar:



TEXTO: La destrucción y la creación no son grados diferentes dentro de una misma escala; ambos fenómenos no se hallan en los extremos opuestos de un espectro. La Destrucción no es inherentemente «mala» y la Creación no es inherentemente «buena». Ambas existen como fenómenos naturales y neutrales (hasta que son utilizados por ciertas fuerzas con propósitos opresivos.)

FONDO: Línea recta horizontal. Debajo del extremo izquierdo está escrito «destrucción»; en el derecho, «creación».



TEXTO: La reforma no es inherentemente «mejor» que la destrucción. En comparación con la abolición, la reforma no requiere que nos imaginemos nuevos mundos/marcos conceptuales sino que nos ocupemos de lo que nos costará un mundo nuevo. Tradicionalmente, la reforma política se ha preocupado con la pérdida de la comodidad en nuestras realidades/modos actuales de ser y la confrontación del poder, por lo que suele optar por que tengan lugar modificaciones lentas y graduales. Nada se «destruye» ni se «crea» en la reforma.

FONDO: Línea recta horizontal. Debajo del extremo izquierdo está escrito «destrucción»; en el derecho, «creación». De cada palabra surge una flecha diagonal con la punta hacia abajo y el centro, donde está escrito «reforma».



TEXTO: El cambio no entra dentro de un sistema binario. Como nos lo recuerda Octavia Butler, el cambio es una verdad perpetua y [constante]. La pérdida es tan natural y neutral como el cambio. La obsesión con la reforma social/política tiene que ver con el deseo de «controlar» el aspecto del cambio y el cómo/cuándo ocurre. Quienes optan por la reforma están dispuestes [u obligades] a acatar la orden de negociar con el poder. El cambio responde al poder, pero el poder no siempre responde al cambio.

FONDO: Igual que el gráfico anterior: una línea recta horizontal. Debajo del extremo izquierdo está escrito «destrucción»; en el derecho, «creación». De cada palabra surge una flecha diagonal con la punta hacia abajo y el centro, donde está escrito «reforma». La diferencia con el gráfico anterior es que esta vez hay una cruz roja sobre este.



TEXTO: La destrucción y la creación ocurren ambas simultáneamente en un proceso en el cual una está íntimamente ligada con la otra. El proceso creativo no es superior al destructivo; ambos son cíclicos y ambos pueden ser o productivos o improductivos. El proceso de creación puede conducir a una destrucción improductiva, y el proceso de destrucción puede conducir a una creación productiva; y viceversa.

La abolición requiere de ambas.

FONDO: Dos espirales color mostaza. Ambas giran en la misma dirección pero una tiene la cola en la parte de abajo, apuntando hacia la derecha y hacia arriba; mientras que la otra tiene la cola arriba, apuntando a la izquierda y hacia abajo. En la punta de la izquierda está escrito «destrucción»; en la punta de la derecha, «creación». Entre ambas palabras hay una línea con una punta de flecha en cada punta.



TEXTO: Sin embargo, dentro de los espacios que se proclaman a sí mismos abolicionistas, hay un estigma sobre las ideologías de la destrucción y sobre aquelles cuyas habilidades son conducentes al proceso de la destrucción productiva. Hay una vergüenza constante que se proyecta sobre aquelles quienes se identifican como «destructores», y a estas personas a menudo se les pregunta «¿Qué intentas construir?», como si la destrucción no estuviera íntimamente ligada a la creación, y como si la misma no pudiera producir una creación productiva, como fenómeno practico y con principios.

FONDO: Igual que el gráfico anterior: dos espirales color mostaza. Ambas giran en la misma dirección pero una tiene la cola en la parte de abajo, apuntando hacia la derecha y hacia arriba; mientras que la otra tiene la cola arriba, apuntando a la izquierda y hacia abajo. En la punta de la izquierda está escrito «destrucción»; en la punta de la derecha, «creación». Entre ambas palabras hay una línea con una punta de flecha en cada punta.



TEXTO: El miedo a la destrucción se le puede atribuir al miedo a confrontar el poder, o puede ser causado por una obesión por las comodidades de esta realidad presente y un deseo de «aguantar», pero necesitamos a aquelles persones cuyas habilidades revolucionarias pueden servir al proceso destructivo, y lo que no necesitamos hacer es vigilar y controlar este proceso y a quienes se dedican a él. Ya no podemos atenernos más a ideas sancionadas por el estado sobre qué debiera implicar la destrucción para nuestros movimientos abolicionistas. En nuestros movimientos por la libertad, no hay lugar para la moralidad sancionada por el estado.

Nuestra labor revolucionaria merece de destructores creatives y productives.

Citas/referencias: https://www.saybrook.edu/unbound/creation-through-destruction

FONDO: tres espirales de color mostaza, de trazo grueso, puestas de tal manera que hay dos en la base, con las colas mirando en direcciones opuestas; y otra espiral encima de estas. Sus líneas se fucionan haciendo una única figura.

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Estamos en un apocalipsis, nuestra autodeterminación y autonomía no se desvanecen lentamente; Nos están siendo arrebatadas desde debajo de nosotres por los poderes establecidos. Tanto sistémica como comunalmente. Nuestro deseo de construir y crear ha opacado nuestro derecho a la violencia necesaria y justificada, y a la destrucción productiva. Como proclamó Walter Rodney, «la violencia dirigida a la recuperación de la dignidad y la igualdad humana no puede ser juzgada con los mismos criterios que la violencia dirigida a mantener la discriminación y la opresión». No podemos medir nuestra reacción a la opresión y a la subyugación a menos que la reacción continúe siendo sancionada por el estado y apoyada. Como personas colonizadas y/u oprimidas, nos estamos viendo atrapades tácticamente bajo los escombros de un imperio que se nos está colapsando encima. Y una vez que haya colapsado, no estaremos parades sobre los escombros con una bandera negra; estaremos aplastades debajo de ellos, sin signo alguno de vida, si continuamos nuestra lucha sin incorporar la militancia, la resistencia armada y labores de inteligencia. Es vital que nuestras redes, tanto públicas como clandestinas, no se vuelvan «intercambiables», sino íntimamente atadas la una a la otra, tal y como la destrucción y la creación. Une queride compañere míe, Bl3ss, nos recuerda que hemos de «movernos como micorrizas»:

Todo movimiento necesita operaciones tanto clandestinas como públicas. Históricamente, una misma formación y/o individuo ha llevado a cabo tanto operaciones públicas como clandestinas. Pero seguimos el consejo de Assata Shakur y sugerimos que un mismo individuo y una misma formación, especialmente si está en una Red de asociaciones, no combine las labores radicales públicas con las clandestinas en su constelación de actividades organizativas. Combinarlas a ambas constituye un gran riesgo de seguridad para todes.

– Afrofuturist Abolitionists of the Americas [1]

Para mí, las labores clandestinas son las labores de defensa militantes, secretas y/o armadas, mientras que las labores públicas debieran darle prioridad a la educación política, la redistribución de los recursos, y a establecer un escudo y/o defensa, etc. Ambas debieran darle prioridad a las labores de cuidado; esto es así sobre todo para la labor y las actividades organizativas públicas:

En las operaciones clandestinas hay mucho de sigilo, de seguridad informacional, y de ocultamiento de las personas involucradas. Las actividades suelen ser cosas que van a provocar un crecimiento de la represión y la vigilancia — como acciones más militantes o intensas que son ilegales, o que bien el gobierno pudiera pintar de ilegales. A menudo las operaciones clandestinas han sido lideradas por unidades clandestinas que cumplen un papel de defensa comunitaria (y/o de entrenamiento en defensa), y bien pueden llegar a asistir en el financiamiento de la actividad revolucionaria. Las operaciones públicas a menudo han sido lideradas por individuos o formaciones poco discretas que cumplen un papel de educación, apoyo, ayuda mutua y construcción comunitaria.

– Afrofuturist Abolitionists of the Americas

Espero que seamos capaces de acercarnos a las labores militantes de organización/clandestinas y las labores públicas desde una perspectiva que es, a la vez, menos binaria y más comprehensiva y compleja. Espero que no tengamos miedo de darle prioridad a la violencia de principios y a la destrucción productiva, lo necesitamos AHORA. La revolución es AHORA.

-omi

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ominira onija mars es blaqueer neurodivergente anarco-abolitioniste, doula para la muerte y el dolor, y escritore proveniente del sur profundo. La abolición es un tema muy personal para ominira mientras refuerza y practica su política de rechazo. ominira es une persone salida de la escuela de doctorxs y recientemente une reveladore de secretos del NPIC [2] buscando una vida fuera de la dependencia de las instituciones de un estado violento colonizador negrofóbico. Los escritos de ominira han sido descritos como revolucionarios, (afrx)futuristas y profundamente críticos.

gracias a todes des traductores, incluyendo Strom de Freie Arbeiter*innen Union (FAU) y Ende Gelände.




Quelle: Emrawi.org